Por: Miguel Florentino J.
Aunque es verdad que no estamos llamados a hacer las cosas indebidas, no es menos cierto que muchas personas incurren en actos que afectan su honestidad y honorabilidad, sin embargo es inaceptable que se involucren a la familia, especialmente a sus hijos, pues lo correcto y normal es que los padres deben ser ejemplos para sus hijos y esto se logrará practicando las buenas acciones donde se involucren ellos.
Es incorrecto que enseñemos como padres a nuestros hijos basados en anti valores, sobre todo motivándolos a incumplir con su palabra, en lugar de enseñarles que la palabra se honra.
Aveces pensamos que la herencia se basa en el dinero y las cosas materiales pero, la verdadera herencia es la calidad humana que tengan, pues de esta manera dejamos a la sociedad buenos ciudadanos. Los padres de origen económico humilde a veces educan mejores en valores y esta es la plataforma esencial para el buen desarrollo de sus hijos.
Siempre he insistido en que en la actividad política debemos seguir a personas que tengan esas condiciones, observar sus acciones más que escuchar sus palabras, pues la boca dice una cosa y sus acciones dicen otra y al final los hechos dicen más que sus palabras, del mismo modo involucran en la actividad política a familiares que terminan realizando las mismas acciones aprendidas.










