Por Fernando Buitrago
El Cementerio Cristo Salvador, el principal camposanto de Santo Domingo Este, vuelve a vivir días de temor. Los asaltantes y las bandas delincuenciales que atracaban a los deudos y robaban en los sepulcros han regresado.
Este es otro de los claros retrocesos de la administración del alcalde Dío Astacio.
Durante la gestión del exalcalde Manuel Jiménez se logró un avance significativo: se recuperó el control del cementerio, se sacaron las bandas que operaban dentro y en los alrededores, y se impuso un mínimo de orden y seguridad. Familias que durante años temían visitar las tumbas de sus seres queridos pudieron regresar con cierta tranquilidad. El camposanto dejó de ser un territorio libre para los delincuentes.
Hoy esa conquista se ha perdido.
Los reportes de vecinos, trabajadores y deudos coinciden: los asaltantes han vuelto. Atracan a quienes van a llevar flores, a limpiar nichos o a despedir a un familiar. Roban en los sepulcros, profanan tumbas y generan zozobra permanente. El cementerio, que debería ser un lugar de respeto y recogimiento, se ha convertido nuevamente en un espacio de inseguridad.
Un ejemplo reciente y muy elocuente ocurrió el pasado 24 de septiembre de 2026, durante el funeral de Zeneida Socorro Castillo, esposa del merenguero Julián Oro Duro. En medio del dolor de la familia y de los asistentes, se detectaron dos “menores” armados dentro del camposanto, lo que provocó un serio altercado y generó pánico entre los deudos. El incidente, que debió desarrollarse en un ambiente de solemnidad, terminó convirtiéndose en un lío de seguridad que expuso una vez más la vulnerabilidad del lugar.
La administración de Dío Astacio ha preferido responsabilizar a los propios deudos (“si le duele tanto su tumba, venga y límpiela usted mismo”) antes que asumir el control efectivo del cementerio. Mientras se anuncian nichos nuevos y se realizan actos protocolares, la seguridad real se deteriora y los delincuentes recuperan el terreno que habían perdido.
El contraste es brutal:
- Bajo Manuel Jiménez se expulsó a las bandas.
- Bajo Dío Astacio los delincuentes regresaron a asaltar en el cementerio… y hasta aparecen menores armados en funerales de alto perfil.
El Cementerio Cristo Salvador no puede seguir siendo tierra de nadie. Los delincuentes ya regresaron.
26 de septiembre 2026










