Yo digo que las redes sociales no GANAN elecciones; pero sí te las hacen PERDER.
En las redes sociales ¿Se ganan elecciones?
Allá por 2008, Barack Obama y su uso de las redes sociales marcaron la campaña a las Elecciones Presidenciales en EEUU. Desde entonces, los distintos partidos políticos mantienen un perfil muy alto y activo en Twitter, Facebook e Instagram. Utilizar estas redes correctamente se ha convertido en una manera más de intentar captar votos y ya forma parte inseparable de la estrategia de los partidos y los candidatos.
De todas las redes, Instagram es la que cuenta con más popularidad entre el público joven. Y como ya hemos visto en anteriores elecciones, Instagram es ahora uno de los grandes campos de batalla para distribuir el mensaje político. En algunos otros lugares podría ser más efectiva otras redes por razones obvias.
Las redes sociales son una ventana para mantener el contacto no sólo con nuestros electores y seguidores, sino con amigos, familiares y nuestras actividades de negocios, en fin. Al mismo tiempo, otro de los factores relevantes en la importancia de las redes sociales es su alcance y visualización a través de comunidades que comparten un nicho común de contenido por lo de pájaros con un mismo plumaje vuelan juntos. Además, la estrategia de trabajo de campaña en las redes es más económica y con alta efectividad.
En España un estudio dentro de los medios de comunicación semala que las redes sociales y el internet se erigen como los que más influenciaron el voto de acuerdo a las percepciones de dos de cada tres ciudadanos (68%). La mitad considera que las redes sociales influencian mucho el voto, mientras que 45% piensa lo mismo del internet.
Toda la comunicación política va dirigida a convencer y a ganar las elecciones. Pero, ¿cómo se ganan elecciones?
En mi experiencia viajando a participar a muchos cursos de estrategias de marketing y comunicación política en la campaña, tanto en EEUU, Europa y en América Latrina he visto con claridad meridiana que los profesionales en este campo no disponen de una única respuesta, como receta exclusiva para ganar, pero sí han analizado las condiciones que definen a un ganador efectivo, más en estos tiempos donde las redes sociales han impactando tanto a todas las actividades humanas y de las instituciones que les han establecido un antes y un después.
En sentido, Mauricio De Vengoechea, expresidente de la Asociación Latinoamericana de Consultores Políticos, ha explicado durante su ponencia en la Cumbre Mundial de Comunicación Política que «los ganadores son creativos». Son personalidades capaces de desmarcarse del resto. De modo irónico, el consultor colombiano ha afirmado que «la gente está cansada de las mismas campañas, de políticos mirando el horizonte».
Asimismo, Alonso Cedeño, director de estrategia online, ha coincidido con Vengoecha al sostener que la política «no puede ser análoga, cuando los ciudadanos y los electores son digitales». «El que logre plantear la pregunta correcta va a ganar las elecciones», ha vaticinado.
Pienso que ningunas elecciones se ganan en las encuestas ni en las redes sociales sólo con foticos, con selfies o con likes porque esas cosas no son votos. Se gana en las urnas, con corazón valiente, voto libre y masivo atraído por el contacto directo y con un mensaje con contenido que impacte la emoción y expectativa del elector porque el voto es emocional no racional.
Todo ésto está explicado porque nosotros los seres humanos tenemos la sangre caliente, nos gusta el contacto personal, directo con la gente, las vivencias, la cercanía, la empatía y nos sentirmos identificados. Es correcto cuando trate su estrategia digital de vender un candidato, una de las técnicas más resultante positiva y con mayor impacto es humanizar la actividad política del aspirante desde, incluso, las propias redes sociales. El contacto personal puede hacer cambiar en un votante la idea negativa a positiva de usted, y de ésta a potenciar a su favor ya sea porque personal le guste más su voz, su tamaño, forma de vestir, color piel, pelo, manera de conducirse, en fin, todas esas cosas que al final escuchamos de las personas públicas «él es muy distinto personal» que por los medios masivos»
Por Manuel Brito










