Por : Miguel Florentino Jiménez
En la República Dominicana desde que es nombrado un ciudadano como funcionario público, inmediatamente asume la posición se cree dueño y Dios omnipotente en dicha institución, donde el que no lo alaba y ni le tumba el polvo , es sacado desconsiderado y en ocasiones despedido, lo que no entiende este tipo de funcionarios es que el es un empleado de los ciudadanos dominicanos y por lo tanto debe actuar como tales,pero en una sociedad donde los mismos ciudadanos no entienden esa realidad y los tratan como dioses mucho menos ellos que son favorecidos por esta ignorancia.
Ningún ciudadano se les puede impedir entrar a una institución pública,al menos que por una sentencia sea condenado a perder todos sus derechos constitucionalmente, si alguna institución hace esto en contra de una persona, esta deberá someter un recurso de amparo ante el tribunal superior administrativo (TSA ), ahí se conocen todas las medidas administrativas y desde ahí todos los procesos hasta el tribunal constitucional.
Los dominicanos debemos estudiar las leyes que nos rigen como sociedad y luego aprender a cumplirlas de esta manera podremos también exigir nuestros derechos como ciudadanos así tendremos una mejor convivencia y una sociedad verdaderamente civilizada y desarrollada.




