Por el abogado Jacobo Colón.
El Gobierno de los alquileres se ha hecho oídos sordos ante tantas evidencias de contratos de alquileres con montos excesivos, amañados y con un gran costo económico desproporcionado para el erario público.
El Gobierno de los Alquileres protege a «sus compañeritos» que firmaron esos adefesios, muchos de los cuales ya no están en sus direcciones.
Muestran complicidad y pusilanimidad algunos directores que solo atinan a decir «Eso lo hizo el anterior director» teniendo ellos la posición y la capacidad para solicitar la anulación de cualquier contrato amañado.
El Gobierno de los Alquileres le dijo al pueblo que con el simple rumor público actuaría, ya no son rumores, son contratos de dilapidación de fondos públicos.
Alquileres de edificios cuyo costo si se fueran a comprar ascendieran a 2,000 millones reciben como alquiler ese mismo monto.
¿Quién puede decir que en esto no hay una cuantiosa comisión?
Comisión, soborno, mala administración, dispendio, ahí hay de todo un poco, pero ahora el presidente actúa como su antecesor y el antecesor del antecesor.
Sordo, ciego y mudo.
14 de noviembre 2024










