En la actualidad la Ley de Seguridad Social No. 87-01, cumple veintidós años de su entrada en vigencia en la República Dominicana y analizando fríamente este sistema de salud con relación al anterior no son muchas las diferencias que arroja a favor de las grandes mayorías que tienen en la actualidad su seguro médico.
Quiero poner un ejemplo: A diario vemos de los asegurados en esta Ley en la actualidad personas con más de cincuenta años de edad que tienen que comprar sus medicamentos para la presión, diabetes, artritis, colesterol y otros padecimientos, propio de los años que nos va afectando todo el organismo, donde manifiestan que los 8,000.00 pesos que tienen para cubrir sus diferencias en el seguro no alcanzan para cubrir ni siquiera los tres primeros meses del año, ya que los constantes viajes a las farmacias consumen lo que tienen asignados.

Es hora de que las autoridades competentes aumenten la asignación que tienen las personas aseguradas para que puedan comprar sus medicamentos que mensualmente requieren para mantener una salud estable.
No pueden seguir con un monto tan bajo, ya estas personas envejecientes se convierten en una carga para sus hijos y familiares, ya que hay que agregar también que la gran mayoría de estas personas cobrar una pensión de apenas RD$10,000.00 mensuales, cuando la canasta familiar está por encima de los RD$40,000.00, según lo ha expresado el Banco Central en varias ocasiones.
Las personas envejecientes merecen una trato más humano, decente y cordial al final de sus vidas, hay que mejorar sus niveles de ingresos para que sus últimos años de sus vidas no sufran tanta escasez, desaliento, falta de atención y sobre todo un total abandono de la Seguridad Social que nos ha tocado en los actuales momentos, carente de solidaridad y apego a la protección de las personas más vulnerables de la sociedad por sus bajos ingresos mensuales.
Por Andrés Santana Gil
10 de mayo 2023





