Por: Miguel Florentino J.
26 de enero 2026
Cuando decidimos hacerle daño o una maldad a los demás, perdemos la noción de nuestras acciones, sin embargo, estas se van acumulando y en un momento determinado nos las cobran todas juntas, a eso les decimos la justicia divina, otros les dicen el KARMA.
No puedo entender que la estupidez pueda llegar tan lejos al creer que puedes hacer daño a diestras y siniestras y que nunca pagarás por eso. La justicia divina tiene muchas maneras de cobrar, especialmente se refleja y afecta a lo que más queremos y amamos.
Cada ser humano con sus acciones refleja lo que tiene en su corazón y actúa en ese sentido, algunos escogemos la parte positiva sustentada en los valores como la solidaridad y la honestidad, otros escogen actuar con los anti valores como el chisme, la mentira y la maldad.
La felicidad y la paz espiritual la alcanzamos dependiendo de cómo hayamos tratado a nuestro prójimo y cómo hemos accionado con cada persona; es decir, la felicidad no está en el dinero, en el poder y las cosas materiales, pues en muchas ocasiones estas cosas son precisamente las que nos dan la infelicidad, nos convierten en soberbios y prepotentes, pensamos que estamos por encima del bien y el mal.
Cuando entendemos estas cosas y actuamos en la dirección correcta, es cuando podemos alcanzar la paz espiritual y la madurez necesaria para vivir en plenitud.
@MiguelFlorentinoSDN





