Santo Domingo. — El presidente de la República, Luis Abinader, emitió este viernes el Decreto 684-26, mediante el cual designó con carácter transitorio a Teófilo José Abrahán Leo Tabar Manzur, conocido como «Quico» Tabar, como director general de la Dirección General de Juegos además de sus funciones como administrador de la loyeria nacional.
La emisión de este nuevo decreto ha vuelto a encender el debate político en los pasillos y bases del Partido Revolucionario Moderno (PRM). Con una dilatada carrera en la administración pública y superando los 90 años de edad, la permanencia y designación de figuras veteranas como Quico Tabar —quien es recordado como otrora amigo cercano de don Rafael Abinader y padrino del propio presidente Luis Abinader— genera contrastes con el sentimiento de sectores a lo interno de la organización oficialista.
Diversos dirigentes y cuadros de base que trabajaron activamente por el ascenso al poder del partido continúan manifestando inquietud y a la espera de ser tomados en cuenta en la estructura gubernamental, lo que pone sobre la mesa el persistente debate entre la apuesta del Poder Ejecutivo por la experiencia y la confianza personal frente a las demandas de renovación y cuotas dirigenciales dentro del partido de gobierno.







