La búsqueda del «dinero fácil», rápido y sin esfuerzo es, efectivamente, es uno de los factores socioculturales más críticos detrás del auge de la delincuencia.
Los sociólogos y psicólogos coinciden en que la presión por mantener un determinado estatus social o adquirir bienes de lujo materiales de forma inmediata —fenómeno intensificado en la era digital por redes sociales y la cultura del «fronteo»— empuja a muchas personas, especialmente a los jóvenes, a romper las normas sociales y éticas.
Cuando la cultura del esfuerzo se desplaza por la expectativa de la inmediatez, se crea un terreno fértil para distintas dinámicas delictivas organizadas e individuales.
La promesa de ganancias rápidas no solo atrae a quienes buscan delinquir de forma directa, sino que convierte a ciudadanos comunes en víctimas o cómplices de delitos financieros.
Aunque la desigualdad socioeconómica limita el acceso real a empleos formales dignos, los analistas señalan que la delincuencia no se deriva únicamente de la pobreza extrema, sino del choque entre las expectativas de consumo impuestas por la sociedad y la falta de estabilidad emocional y educación en valores.
Hacemos énfasis en un factor determinante para que se produzcan esos males, la mala crianza, es nada más aquella que no corrige, la que complace en todo al hijo.
En los actuales momentos en la República Dominicana el flagelo de la delincuencia, aquella que parece estar ganando terreno cada día, a pesar de la caída de jóvenes a manos de la Policía Nacional, a la hora de estos enfrentarlos en intercambios de disparos.
Los padres estamos llamados a concientizar a nuestros hijos, muchas veces lo dejamos a la suerte, por lo ocupado que vivimos, por los afanes del día, donde llegamos al hogar cansado y no tenemos tiempo ni siquiera para conversar con los que están a nuestro cuidado.
Estamos dejando que un individuo de la calle, sobre todo aquel que viene de un hogar donde no se le dio una buena educación, te mal oriente a tu hijo para llegar a materializar una conducta peligrosa, de donde estamos viendo todas las cosas malas, como: atracos, robos, asesinatos, prostitución, vandalismos, entre otros males.
Por Jayser Bautista
25 de septiembre 2026










