Muchas personas en el mundo esconden su verdadera personalidad e identidad ante su prójimo, pero nunca lo podrán hacer ante Dios, ya que él conoces los corazones, conoces nuestras intenciones, incluso ante de pensar ya Dios lo sabes todo, ya que él es omniscientes y omnipotente.
A la hora de actuar delante de los demás, debemos hacerlo de forma natural, sin tener que fingir, Dios quiere un corazón sincero, pero vemos tantas traiciones, engaños, robos, infidelidad, entre otros males.
Un hombre y una mujer, valen por sus palabras llevados a los hechos, ya que por sus frutos los conoceréis, como dice en Mateo 6:5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres.

Eso quiere decir, que por más que nos vitamos de santos, de personas buenas, Dios conoces lo que hay en el corazón de los hombres y las mujeres.
Cuantos casos se ven a diario con los llamados engañadores, aquellos que se visten de ovejas y son “Lobos rapaces”, aquellos que se gozan de la confianza para después traicionar aquel que te dio de comer.
Cada día se cree menos en la forma de actual de los hombres y las mujeres, hay mucha confusión, no sabemos detrás de quien se oculta el enemigo, eso se debe al pecado que fue engendrado por Adán y Eva, aunque Dios envió a su hijo al mundo para que todo aquel que en el cree no se pierda más tenga vida eterna, como dice en San Juan 3: 16.
Las malas prácticas debido al pecado que engendramos, por eso hay que buscar de Dios todos los días, aun más cuando los tiempos son malos, peligrosos como los que se está viviendo hoy en la humanidad, por eso se debe orar sin cesar, leer la palabra que está en la Biblia y visitando una iglesia de la comunidad, ya que Dios nos manda a congregarnos.
Se acerca el 2026, queremos tener un corazón nuevo, sano para Dios, tenemos que dejar el viejo hombre que esta viciado y aceptar a Dios de todo corazón, esa es la única forma para cambiar y vivir en un mundo mejor, donde no haya tantas maldad, crueldad e indiferencias entre los seres humanos, producto de la envidia, el orgullo, egoísmo, entre otros males, que solo llevan a la perdición.
Por Jayser Bautista
28 de diciembre 2025


