Los desafíos de la 76 Asamblea General de la ONU

Por Dr. Amín Cruz 

“Este 2021, es necesario antes que nada detener la pandemia de COVID-19, relanzar la economía de una forma que sea sostenible e inclusiva, y hacer la paz con la naturaleza, afrontando el cambio climático y la destrucción de la biodiversidad, todo siempre desde la unidad, la solidaridad internacional y el multilateralismo más inclusivo e interconectado”.  

Las Naciones Unidas, ONU, desde el 1945 viene realizando años tras años la Asamblea General, pero en el 2020 la Pandemia Covid-19 paralizó esta trayectoría, ahora vuelve y se abre semi-presencial donde podrían estar aproximadamente una centena de presidentes, todo dependerá de la situación de cada país del mundo. Quiero decir, que vamos a realizar una serie de escritos sobre la Asamblea General, la diplomacia, presidentes presente y ausente.

A raíz de la pandemia de COVID-19 y desde 2020, la Asamblea General de la ONU lleva a cabo su trabajo a través de nuevos medios para garantizar la continuidad de sus funciones y mitigar la propagación de la enfermedad. Entre algunos ejemplos específicos se encuentra el uso de plataformas virtuales para celebrar reuniones y la adopción del voto electrónico en la toma de decisiones cuando una reunión en persona no es posible por lo que la apertura de la 76 Asamblea General, que comienza el 21 de septiembre y cuyas sesiones tradicionalmente atraían a más de 150 líderes mundiales antes de estallar la pandemia de covid-19, está ahora nublado por la incertidumbre.

La pandemia no es el único problema al que se enfrenta el mundo. El racismo, la intolerancia, la desigualdad, el cambio climático, la pobreza, el hambre, los conflictos armados y otros males de la humanidad siguen siendo desafíos globales. Estos desafíos exigen una acción mundial, y la Asamblea General es una oportunidad fundamental para que todos se unan y tracen un rumbo para el futuro.

Realizar un Nuevo Pacto Mundial entre los países que haga posible una distribución más amplia y justa del poder, los beneficios y las oportunidades ya que los países en desarrollo merecen que se les permita opinar más en la toma de decisiones a nivel mundial.

Caracterizado por importantes cambios de poder geopolítico y económico, el multilateralismo sigue siendo el medio más eficaz de gobernar las relaciones mundiales de un modo beneficioso para todos. Unos retos mundiales cada vez más complejos requieren soluciones globales que solo pueden lograrse mediante una gobernanza multilateral más eficaz y una cooperación internacional basada en normas. El multilateralismo debe ser eficaz y justo y ofrecer resultados que sirvan a los intereses y valores mundiales de un modo beneficioso para todos.

Por esta razón proseguirán la promoción de un multilateralismo real reuniendo a los actores mundiales para encontrar soluciones mundiales comunes, con el fin de garantizar un mundo más seguro y estable, y una recuperación mundial sostenible e integradora de la pandemia de COVID-19.

La UE y sus Estados miembros seguirán apoyando a las Naciones Unidas en su función de foro indispensable para la cooperación internacional y piedra angular del sistema multilateral, arraigado en el respeto del Derecho internacional, en particular el Derecho internacional de los derechos humanos y el Derecho internacional humanitario contribuyendo a la ejecución efectiva de las reformas de las Naciones Unidas, colaborando para lograr una ONU adecuada a sus fines y a los retos mundiales y la geopolítica del siglo XXI.

Se centrará en prioridades clave como lograr una mejor reconstrucción después de la pandemia de COVID-19, hacer que el mundo sea más seguro y promover la paz, la seguridad y los derechos humanos, ganar la carrera contra el cambio climático y restablecer nuestra relación con la naturaleza, así como configurar la agenda digital mundial.

Para ganar la batalla contra la pandemia, el mundo entero debe tener acceso a unas vacunas seguras y eficaces y a la inmunización, así como a los suministros, al diagnóstico y al tratamiento. El proceso de vacunación no es una carrera entre países, sino una carrera contra reloj, garantizar un acceso seguro y equitativo a las vacunas

En las Conclusiones se afirma que, en un mundo en rápida evolución, una asociación sólida y dinámica entre la Unión Europa y las Naciones Unidas resulta más importante que nunca, y que esta cooperación debe fortalecerse mediante la celebración de una cumbre de la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas y por el Compromiso de Líderes Políticos por la Naturaleza, seguirá defendiendo el papel primordial de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, asociación UE-Naciones Unidas más fuerte de mayor solidez, diversidad e inclusividad con todas las partes interesadas pertinentes en particular con los Estados miembros de las Naciones Unidas, las organizaciones regionales, la sociedad civil, la juventud, las instituciones financieras internacionales, el sector privado y el mundo académica para apoyar su modernización y para definir las respuestas globales a los desafíos del siglo XXI.

Siendo uno de los principales motores de un multilateralismo verdaderamente inclusivo y conectado, y proporcionará un liderazgo internacional, con vistas a un mundo más seguro, más estable y próspero para todos.

“Crear resiliencia a través de la esperanza: para recuperarse de la COVID-19, reconstruir la sostenibilidad, responder a las necesidades del planeta, respetar los derechos de las personas y revitalizar las Naciones Unidas.” 

Dr. Amín Cruz, PhD, diplomático, historiador, educador, periodista, escritor, CEO presidente fundador del Congreso Hispanoamericano de Prensa, Padre embajador del Periodismo Latinoamericano, residente en New York.

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