EL COMERCIO ELECTRÓNICO DEL SIGLO XXI

Por Dr. Amín Cruz  

 “Las comunicaciones son el corazón del ecommerce y la comunidad”. Meg Whitman. 

Con la llegada de covid-19, la forma en que conocíamos las empresas dejó de existir; incluso para las grandes empresas que tenían su negocio principal en .com tenían que reinventarse a sí mismas, por lo que muchas empresas tuvieron que migrar su modelo de negocio físico al online de la noche a la mañana y otras duplicaron sus operaciones online y en ese proceso, de conocer, evolucionar, transformarse, derivado de ello la pandemia del coronavirus provoca enormes ganancias en este sector, pero no para todos sus integrantes, las compañías orientadas al consumidor y dedicadas al turismo o al transporte privado figuran entre las más afectadas.  

Su auge a nivel global se debe principalmente a dos factores: avance de la tecnología y nuevos hábitos de consumo por parte de los consumidores, el e-commerce permite adquirir todo tipo de bienes y servicios, tanto dentro como fuera del país, lo cual supone una ventaja importante. 

El comercio electrónico mundial crece hasta los 26,7 billones de dólares, impulsado por la COVID-19, Estados Unidos siguió dominando el mercado global del comercio electrónico, por delante de Japón y China, actualmente, el comercio electrónico (e-commerce) es uno de los sectores de mayor actividad.  

Las estadísticas evidencian la creciente importancia de las actividades en línea.  

También señalan la necesidad de que los países, especialmente los que están en vías de desarrollo, dispongan de esta información mientras reconstruyen sus economías tras la pandemia del COVID-19 

Según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre comercio y desarrollo, (UNCTAD) el sector del comercio electrónico experimentó un gran crecimiento en las ventas al por menor, pasando del 16% al 19% en 2020.  

El aumento se vio impulsado por las restricciones a la circulación adoptadas por varios países para luchar contra la pandemia del COVID-19. 

La mayor alza porcentual de ventas minoristas se produjo en Corea del Sur con el país asiático creciendo de un 20,7% en 2019 a un 25,9% el 2020.  

Otras alzas destacadas durante el mismo periodo se produjeron en el Reino Unido aumentando del 15,8 al 23,3%; China del 20,7 al 24,9%; Estados Unidos del 11 al 14%, Australia del 6,3 al 9,4% y Singapur del 5,9 al 11,7%.  

Por otro lado, y según las últimas estimaciones disponibles, las ventas del comercio electrónico a nivel global en 2019, incluyendo las ventas entre empresas y de empresa a consumidor, alcanzaron los 26,7 billones de dólares, un aumento del 4% con respecto a 2018.  

Se estima que el valor del comercio electrónico mundial entre empresas en 2019 fue de 21,8 billones de dólares, una cifra que representa el 82% de todo el comercio electrónico, Estados Unidos siguió dominando el mercado global del comercio electrónico, por delante de Japón y China, la cifra equivale al 30% del producto interior bruto mundial de 2019. 

El uso cada vez mayor de dispositivos móviles ha provocado que actualmente el m-commerce esté teniendo un cada vez mayor protagonismo que el e-commerce.  

También conocido como comercio móvil, las bases son exactamente las mismas que las del e-commerce, pero realizando las compras online desde teléfonos móviles inteligentes o tabletas, son muchos los usuarios que hacen uso del m-commerce, ya sea mediante el navegador o una aplicación, de este modo, pueden realizar sus compras en cualquier momento y lugar, sin ningún tipo de limitación 

Las previsiones engloban los próximos cuatro años: 2020, 2021, 2022 y 2023, el comercio electrónico continuará creciendo a gran velocidad, el sector que mayor incremento experimentará será el de la moda, con una cifra de ventas en 2023 de 757 mil billones de dólares, se espera que el volumen total de este mercado en 2023 supere los 2.500 billones de dólares, lo que supondría un crecimiento de más del 75% con respecto a 2017, cuando el volumen generado fue de 1.411 billones de dólares en todo el mundo. 

Con un mayor poder adquisitivo y un mercado que cambia rápidamente, América Latina ofrece enormes oportunidades para los líderes emergentes del comercio electrónico con visión de futuro que exploran nuevas fuentes de ingresos a nivel mundial.  

El Covid-19 ha remodelado y acelerado la cantidad de personas que compran en línea, y los minoristas deben considerar de dónde vendrá su próximo crecimiento o se arriesgan a perderse.  

“La clave del éxito para los minoristas de ecommerce es proporcionar una experiencia de compra excepcional y un servicio al cliente. Debe poner a sus clientes primero y asegurarse de que no tengan ningún problema al intentar comprarle”. Shane Barker. 

Comparte el post...

También te puede interesar