fbpx

En Santo Domingo Este, el municipio que el presidente Luis Abinader definió como el más importante del país, la unidad y la imagen del Partido Revolucionario Moderno (PRM) fueron puestas bajo amenaza este viernes 15 de junio, cuando un grupo de funcionarios expulsados del Gobierno por denuncias de corrupción y otros altos dirigentes del partido sellaron un acuerdo para repartirse los puestos de dirección sin socializar con las bases ni el resto de la dirigencia.
El “amarre” se habría materializado sin consultar al presidente Abinader y sin el conocimiento de las altas autoridades del partido oficialista.
Según denuncian dirigentes locales, el “amarre” pretende mantener en la presidencia del partido al cuestionado dirigente Adán Peguero, y llevar a la secretaría de organización a José Sánchez, ambos ex funcionarios de la actual gestión de gobierno. A la Secretaría General iría Edward Figueroa.

El resto de las posiciones a llevar a la Convención de Delegados habrían sido repartidas entre diputados y dirigentes pertenecientes a proyectos presidenciales posteriores al 2024.

En la reunión estuvo presente el diputado y asistente político del ministro de Turismo, Aníbal Díaz.

En las próximas horas altos dirigentes locales que fueron excluidos de las conversaciones comenzarán a manifestarse en contra del “amarre”, lo que pondría fin a la Paz Romana que se había mantenido por dos años para no afectar la imagen del partido ni hacerle daño a la gestión del presidente Luis Abinader.

Compartir...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.