El exsenador por Azua apela al rigor constitucional y señala que mientras China enseña español en más de 100 universidades por pragmatismo comercial, RD debe priorizar el inglés y el mandarín.
Plantea que los idiomas de uso fronterizo deben gestionarse como módulos de especialización técnica y seguridad vía el INFOTEP, no como imposición escolar obligatoria.
SANTO DOMINGO, R.D. — El exsenador por la provincia de Azua, Rafael Calderón, hizo un llamado a la prudencia, la responsabilidad técnica y el respeto firme a la Carta Magna en el ejercicio parlamentario, advirtiendo que la presentación de iniciativas sin sustento constitucional ni viabilidad pedagógica arriesga la tradición de excelencia que históricamente ha caracterizado a la representación de esa demarcación.
Al fijar opinar sobre la enseñanza de lenguas extranjeras en el sistema educativo, Calderón precisó que representar a Azua en el Congreso Nacional «nunca ha sido una tarea de improvisaciones», sino un compromiso ético que exige estudio riguroso y apego a la Constitución.
«Nuestra provincia siempre ha brillado por la altura del debate, el sustento técnico y la dignidad de sus iniciativas. Toda propuesta, por bien intencionada que parezca frente a realidades fronterizas o sociales concretas, debe estar alineada con el marco constitucional y la competitividad nacional», afirmó el exlegislador.
Calderón recordó que el Artículo 29 de la Constitución consagra el español como el único idioma oficial de la República Dominicana, al tiempo que el Artículo 63 ordena proteger la identidad y los valores patrios.
En ese sentido, contrapuso el debate local con la visión de la República Popular China, nación que desde 1953 introdujo el español en la Universidad de Pekín y hoy lo imparte en más de 100 universidades y como optativa en la educación secundaria para impulsar la Nueva Ruta de la Seda y dinamizar su comercio con Hispanoamérica.
«Si la segunda economía del mundo prepara a su juventud en español por un claro pragmatismo geopolítico, la República Dominicana no puede tomar decisiones al margen de estas macrotendencias globales», puntualizó.
«Fortalecer el inglés e introducir el mandarín conecta a nuestros jóvenes con mercados de alto poder adquisitivo, posicionando al país como socio estratégico global mientras protegemos nuestra lengua materna».
Asimismo, aclaró que la enseñanza de idiomas de uso regional o fronterizo debe limitarse a módulos de especialización técnica, aduanera y de seguridad en zonas específicas a través del INFOTEP, y no como una carga curricular obligatoria a nivel nacional.
El dirigente político exhortó a los actuales representantes de la provincia a enfocar la labor parlamentaria en las verdaderas necesidades de la comunidad, evitando controversias estériles y promoviendo proyectos orientados a:
1. Infraestructura y productividad agrícola.
2. Educación de vanguardia e innovación técnica mediante la capacitación del INFOTEP.
3. Desarrollo turístico y económico del litoral azuano.
«Hago un llamado constructivo a nuestros representantes: cuidemos el nivel de la labor legislativa. Apoyémonos en equipos técnicos de alto nivel y garanticemos que cada proyecto con el sello de Azua sea un motivo de orgullo, rigor y progreso. Nuestra provincia tiene una historia de excelencia que debemos honrar», concluyó Calderón.










