Nunca he entendido que relación guarda la religión con los sesgos.
El ser humano es bebedor, bailador y fornicador… es más, en nuestras civilizaciones las drogas están prohibidas pero siempre se usaron al igual que cada cultura ha poseído su veneración por el sexo, por atarlo a la reproducción…mientras más sexo, mas hijos, mas mano de obra y por lo tanto,mas progreso. Desde los Incas hasta la Mesopotamia, siempre fue asi.
Las Iglesias Evangélicas incluso han ploliferado también, gracias a ser «mas movidas» que las «calmadas» misas católicas que además, tienen todo «planificado».
Aseguramos que el alcalde de la ciudad de Santo Domingo Este nunca ha sido un «cristiano» «auténtico» y hemos llegado a pensar, y ahora, a estar seguro, de que usó el nicho evangélico para llegar al poder.
Es posible, si, que para los «verdaderos cristianos», que ven incluso el baile como la antesala de la fornicación y que es mejor acompañada por un trago, vean bailar al «pastor» bachata, merengue y dicen que hasta dembow, se asombren porque «eso no es de Dios»… sin embargo, a gente como yo, a los que nunca engaño, a los que siempre estuvimos convencidos que tomaba a los cristianos en su buena fe, de pendejos, no nos causa asombro.
Al principio quisieron secuestrar Chencha, incluso, desaparecerla… sin embargo… al parecer un día el pastor «visitó» el lugar en los buenos momentos y como lo que es, se puso a bailar.
Dicen que la Fe es ciega, no lo vieron venir…ahora, que viva Chencha, con el pastor bailador incluido.
Por Fernando Buitrago
20 de diciembre 2024










